martes, 24 de septiembre de 2019

'The boys': un puntazo políticamente incorrecto

    
    'The boys' es la revelación del año. Bajo este título algo insulso se encuentra dinamita pura. Una serie que hace trizas el paradigma del superhéroe. Una primera temporada que me ha sabido a poco teniendo en cuenta las múltiples patadas en el hígado que he recibido.


    'The boys' no deja indiferente. Habla del bien y del mal. Y los buenos esconden mucha maldad y los malos no tanta. La forma de destripar la oscuridad que envuelve a los superhéroes es de fábula. Porque bajo todo el oropel hay mucha basura. Drogas y venganzas pululan a sus anchas por el Olimpio de estos semi-dioses.


    'The boys' es un grupo de personas con superpoderes que trabajan para una empresa multimillonaria que a su vez colabora con las fuerzas del orden. Aunque no siempre juegan limpio y esconden bajo su apariencia de héroes pensamientos y actividades trágicas y tremendas.


    En todo este entramado destaca la transformación del vendedor de electrodomésticos Hughie Campbel (excelente Jack Quaid) modo 'Breaking bad' después de que uno de los superheores oficiales de la ciudad matase accidentalmente a su novia. A él se une un exagente secreto (genial Karl Urban como Billy Butcher) y un macarra de cuidado. 

    Frente a ellos, los superhéroes (Patriota, Reina Maeve, A-Tren, Profundo, Negro Oscuro y Translúcido) que han acogido a una sureña con superfuerza, Luz Estelarque no se vende a nadie ni por nada.


    Para no destripar la serie, solo deciros que la veáis, que disfrutéis de toda la mugre bajo la alfombra que tapa un mundo de espectáculo, falsedades, traiciones, violencia y mucha muerte.  

    Ya espero con ansia la segunda temporada de esta auténtica bomba de protones de las series actuales.

martes, 17 de septiembre de 2019

'El espía': una gozada, Sacha Baron Cohen se sale

    
    'El espía' ('The spy')es una gozada. Sasha Baron Cohen se sale. Es una historia pura y dura. De la Guerra Fría. Ambientada a principios de los años 60, muestra los duros enfrentamientos entre Siria e Israel.


    Allí es donde entra Sacha Baron Cohen, que encarna a Eli Cohen, israelita de origen egipcio, aburrido en su trabajo en una oficina de seguros y rechazado dos veces por el Mossad.


    Es cuando Siria incrementa los ataques hacia el estado hebreo utilizando las fortificaciones de los Altos del Golán. Será cuando finalmente Cohen emprenderá una carrera de espía con la tapadera de empresario árabe. Llegará a ser amigo directo del presidente Amin al-Hafiz


    Se trata de la vida del espía más famoso del Mossad, que casi acabó de viceministro de Defensa de Siria. 
  
      Es una historia cargada de suspense y que recrea a la perfección la época previa a la Guerra de los Seis Días. La ambientación es perfecta. Y el papel de playboy-empresario-espía de Eli Cohen-Sasha Coen, tremendo.
    
    Se muestra la lucha de los israelitas por sobrevivir, a la vez que se denuncian los excesos y el derroche de los militares sirios, antes del golpe de Estado del partido socialista árabe Baaz, encabezado por Hafez-al Asad.

    Es una perfecta película de espías con toda la tensión e intensidad de este tipo de cintas. Golpea el corazón y llega a los sentimientos. ¡Muy buena!

martes, 3 de septiembre de 2019

'Èrase una vez en Hollywood', de Quentin Tarantino: la primera hora un pelmazo, la segunda entretenida y el final, apoteósico

    
    Lo mejor de 'Érase una vez en Hollywood' es su brutal, bestial y salvaje final. Con ese punto de humor socarrón y desquiciado del genio de Tennessee. Cierto que con Tarantino hay mucho de amor/odio. 


    En este caso la primera hora es algo plasta (me planteé salir del cine), la segunda es entretenida y la última media hora es de lo mejor del cine actual. Todo es como muy loco, deslavazado, sin sentido ni conexión.


    Me encantan 'Kill Bill', 'Jackie Brown', 'Death Proof', 'Malditos bastardos' y 'Los odiosos 8'. Me gustan 'Pulp Fiction' y 'Django desencadenado'. No me acaba de convencer 'Èrase una vez en Hollywood'. Pero no me gusta nada 'Reservoir dogs'.


    En su última cinta destaca la interpretación del tranquilo/desfasado personaje que encarna Brat Pitt (está genial), sobre todo en su encuentro con Bruce Lee y los partidarios de Charles Manson


    La química de Pitt con Leonardo DiCaprio es excelente. Este último también borda el papel. Como genial es ver a Margot Robbie como Sharon Tate, la mujer de Roman Polanski.


    En esta película Tarantino ha introducido todas sus filias y sus fobias, tanto musicales (increíble banda sonora) como de películas del oeste, libros pulp, ambientación (año 1969), televisión, etc.

    Aunque sigo pensando en la cinta, no la volvería a ver. Parece hecha solo por y para goce y disfrute del propio Tarantino quien concentra en las personas, objetos y diálogos todo su mundo admirado y odiado.

lunes, 2 de septiembre de 2019

'Tres segundos': una gozada, emoción y diversión en la victoria de la URSS sobre EEUU en 1972

    'Tres segundos' es una película emocionante. Va de baloncesto, pero también habla de compañerismo, superación y coraje. Refleja un hito histórico: la primera derrota de la selección de baloncesto de EE.UU. en una olimpiada. Fue en la final de Munich 72 frente a la URSS.


    La película es un compendio de sentimientos y escenas que provocan la lágrima. De cómo un entrenador, Vladimir Kondrashin (genial Vladimir Mashkov) con un hijo enfermo -que debe ser operado en el extranjero, aunque las autoridades pongan pegas-, se vuelca con sus jugadores para derrotar a los todopoderosos americanos.

    Vale la pena ver cómo unos héroes en la URSS viven bajo el yugo de sus superiores. La represión política sobre un equipo formado por personajes dispares. 

    Están los dos jugadores georgianos (memorable cuando la selección viaja a una remota aldea de Georgia para la boda de la hermana de uno de ellos), el indisciplinado lituano que quiere desertar, una de las estrellas con dioptrías (se lo solucionan en el viaje a Nueva York), las estrellas Sergei y Alexander Belov, uno de ellos, Alexander, aquejado de un problema respiratorio (moriría en 1978 a los 26 años de edad).

  A los entrenamientos arcaicos y duros, se une cómo el entrenador maneja a un colectivo tan dispar y cómo convence a los jerifaltes comunistas para una penosa gira por Estados Unidos que, sin embargo, será la base de su futura victoria al asimilar el sistema de la NBA.


    Hay varios momentos hilarantes de la estancia de los baloncestistas rusos en EEUU. El más desternillante es cuando se juegan caviar en un partido callejero contra unos chavales negros.


    Es una cinta que atrapa, se disfruta y se goza. Mucho sentimiento y bastante acción, centrada en el deporte y en la superación personal y profesional. ¡Una gozada!